Y ahora, aquí sentada, en mi lugar favorito de la casa: la terraza. Escuchando la música que él me inculcó, ese arte llamado Rock. Tal vez no era casualidad que terminásemos siendo como somos, duros como una roca. Quizás, es un carácter que otras dos personas nos inculcaron a su vez. Pero esta historia no trata de ellos, trata de ÉL.
Existe una energía que se nota en el ambiente, es una cuerda tensa que nos une y no nos deja separarnos por muy lejos que estemos el uno del otro, que jamás se romperá. Ojalá todo el mundo lo pudiese sentir, pero apuesto lo que sea a que somos únicos en nuestra especie.
Te escribo esto porque no podía alcanzar uno de mis mayores sueños sin acordarme de todos los tuyos. Aunque, pensándolo bien, ya te quedan pocos, porque ahora son verdad. Pero, como siempre, el tiempo pasa y tú ya me dijiste "You'll be a woman soon" y yo te prometo que no cambiará nada.
Y ya solo me queda decirte que, si estoy aquí... es gracias a ti.
Atentamente, desde Londres, 2013.
No hay comentarios:
Publicar un comentario